Durante las celebraciones del Año Nuevo vietnamita, además de los platos tradicionales, en ningún hogar puede faltar una bandeja de “Mứt Tết”, una taza de té y betel con nuez de areca para agasajar a los invitados.
El “Mứt Tết” consiste en frutas o verduras preparadas y conservadas para que duren mucho tiempo. Tradicionalmente, para elaborar estas conservas se utiliza pectina como gelificante, aunque también se puede emplear azúcar o miel. En Vietnam existen muchas variedades, elaboradas tanto con ingredientes dulces como salados.
El “Mứt” se prepara con todo tipo de frutas, como mandarinas, manzanas, bananas, cocos, caquis y fruta de pan. También se elabora con verduras, entre ellas papas, zanahorias y calabazas, e incluso con determinadas flores.
Una de las variedades de “Mứt” más famosas se prepara con pétalos de rosa o flores de durazno. Los ingredientes se limpian y pelan, se dejan reposar en azúcar y luego se cocinan hasta que quedan secos. Otros tipos de “Mứt” tienen una consistencia pegajosa similar a la de la mermelada. Algunas variedades, como el “cu lac” (confitura de maní), están recubiertas por una gruesa capa de azúcar, aunque la mayoría solo lleva una capa fina.
Sus colores suelen ser muy intensos, y es habitual servir distintas variedades de “Mứt” juntas, dispuestas en una vistosa presentación.
En Hanói, las calles Hang Dieu y Hang Duong, situadas en el casco antiguo, son famosas por sus tiendas de “Mứt”. En ellas, las frutas confitadas se convierten en auténticas obras de arte. Se elaboran con ingredientes como jengibre, calabaza de cera, manzana, naranja, limón y zanahoria, en una gran variedad de formas y colores.
Dar la bienvenida al Tết es también recibir la primavera. Sin embargo, en enero, cuando comienza esta estación, el clima en Vietnam todavía es frío. Nada mejor para entrar en calor que una taza de té caliente acompañada de una lámina de jengibre confitado, de color amarillo dorado y sabor inconfundible…
